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TERAPIAS DE BOSQUE

Un renacer desde el interior

/ Fotografías:

Pasear por el bosque es siempre una experiencia relajante y satisfactoria, pero hoy en día se ha descubierto que además, posee una serie de beneficios para nuestra salud: baja la presión arterial, se fortalece el sistema inmunológico, se reducen las hormonas relacionadas al estrés y la incidencia de infartos, entre otras cosas.

 

Der: Brenda Buscaglione.

 

Cuatro días de inmersión en la naturaleza, y la correspondiente desconexión de los medios y la tecnología, aumentan el rendimiento en una tarea creativa de resolución de problemas en un 50%, aseguran algunos estudios, por lo que diversos profesionales ligados al medioambiente se han interesado en profundizar los alcances que los “baños de bosque” tienen en la salud de las personas.

Brenda Buscaglione es bióloga e ingeniero en Gestión de RRNN Renovables y Coordinadora de Proyectos de Al Aire Libre, una consultora que trabaja en pro de la educación ambiental, donde comenzaron realizando excursiones educativas a todo tipo de públicos desde la región del Bío Bío hasta Los Lagos. Esto ha permitido que las personan conozcan sus territorios, logrando aprendizajes significativos y evidenciando la reconexión con la naturaleza. “En el guión interpretativo (instrumento de diseño de las actividades) se incluyeron actividades de sensibilización y el resultado fue la gratitud de los participantes, debido a que la sensación de paz que se lograba podría transcender varios días posterior a la actividad. De esta forma se amplió nuestro objetivo, ya no sólo a valorar nuestro territorio por los beneficios físicos o materiales que obtenemos del bosque como frutos y semillas de alimento, hierbas medicinales, leña, papel o madera, sino también valorar el bienestar para nuestra salud. Ahí conocimos el Shinrin-yoku, que significa “baño en el bosque” y fue un proyecto originado en 1982 que permitió comenzar con los estudios científicos sobre los beneficios del bosque en nuestra salud”, explicó.

La terapia o baño de bosque es una actividad en contacto con la naturaleza, que contempla senderismo de bajo impacto, guiado por profesionales, donde se utilizan métodos de interpretación ambiental y de sensibilización para activar los sentidos. “La caminata se realiza en senderos con pendiente moderada y siempre a un ritmo lento. Lo más importante es lograr la conexión con el entorno, bajarnos de la montaña rusa de la agitada urbe diaria, donde los estímulos y las aplicaciones tecnológicas pueden atrofiar o incluso bloquear algunos de nuestros sentidos, disminuyendo nuestra creatividad y curiosidad que alguna vez fue innata”, señala.

 

 

Los beneficios son muchos. “Nuestro sistema nervioso continúa conectado con la naturaleza. La terapia disminuye el estrés, fortalece el sistema inmunológico y previene la depresión. También disminuye el cortisol y los niveles de glucosa en sangre hasta en un 40%; aumenta un tipo de glóbulos blancos (natural killers) que fortalecen nuestro sistema inmunológico. Esto, según la ciencia, gracias a las vitaminas del aire en el bosque o fitoncidios. Además, hay estudios desde la psicología que revelan la importancia de las áreas verdes para nuestro bienestar”, destacó la profesional.

El contacto con la naturaleza no sólo mejora nuestra salud, sino también nos promueve a asumir conductas ecológicas ¡tan relevantes en estos tiempos! por lo que hacer una pausa para pasear por el bosque, parece ser la opción más saludable hoy en día.

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