Alfombras BAZHARS / TRADICIÓN FAMILIAR
Por: Carolina Díaz Díaz de Valdés / Beatriz Salzar /Producción: Paola Maluje Boroday / Fotografías: Felipe Reyes

Cristián Dib Maluk, Socio Fundador y Gerente General Alfombras BAZHARS

En marzo la marca presentará una colección que sorprenderá con formas abstractas que parecen verdaderas acuarelas que marcarán tendencia por su imagen moderna. Los diseños clásicos se presentarán renovados con una gama de colores en grises y azul piedra, que destacan por entregar elegancia al lugar que habitan, además una gran colección de alfombras anudadas con diseños geométricos en diversas tonalidades.

Como buen inmigrante árabe y siguiendo la tradición, Eduardo Dib Hauat se dedicó en Chile al comercio, y específicamente a los textiles. Evolucionó de los cubrecamas de chenille hasta derivar en las alfombras muro a muro, para lo que transformó sus máquinas y compró otras nuevas que le permitieran dedicarse a la fabricación de ese tipo de alfombras, que empezaban a ser tendencia en aquellos años.


Después de la prematura muerte de su padre, los hijos tomaron el control de la empresa con algunas dificultades propias de liderar un negocio. Una feria en Europa marcaría el promisorio destino de la marca, con la primera importación de alfombras decorativas belgas. “En el año 1993 inauguramos nuestro primer local Bazhars en Vitacura, con un concepto ‘boutique’, que ofrece una amplia gama de alfombras exclusivas, de diversos diseños, materiales y orígenes, colección que año a año se renueva con novedades de todo el mundo”, cuenta Cristián Dib socio fundador y gerente general de Bazhars. Para 1995, tan solo dos años más tarde, ampliaron su tienda y ofrecían a su público una gran variedad de alfombras orientales, desde los simples Dhurries y Kelims, hasta las más finas alfombras antiguas o anudadas.


CRECIMIENTO Y EXPANSIÓN

Los buenos resultados los impulsaron a abrir nuevas tiendas en Parque Arauco, Alto Las Condes, Costanera Center, Espacio Urbano La Dehesa, Marina Arauco, Plaza Trébol y Portal Temuco, además de una en Argentina, dos en Colombia y dos en México. Siempre preocupados por incorporar nuevos estilos, sumaron a su colección de alfombras persas antiguas, diseños más vanguardistas con novedosos materiales y confecciones, como los patchwork, las pieles y fibras naturales.

Generar una selección de productos que impacten a sus clientes no es una tarea fácil. Se necesita más que intuición para escoger entre la inmensa cantidad de opciones que existen de texturas, colores, tipos de tejidos y diseños fabricados artesanalmente. Cada año Cristián y su equipo recorren las principales ciudades y ferias del mundo, que dictan pauta en decoración. Es así, como llegan hasta nuestras casas alfombras hechas a mano en Irán, Persia, Turquía, Paquistán, Nepal, y de la creativa India, donde incluso hacen alfombras con corbatas de seda reciclada y que cautivan mayoritariamente a los segmentos más jóvenes por la originalidad e innovación. Además traen alternativas hechas en telares planos, en telares semi manuales y otras anudadas que pueden demorar entre 10 meses a 1 año en confeccionarse, dependiendo de su tamaño y de la sofisticación del diseño.

Este año Bazhars ha apostado por incorporar nuevas líneas que amplíen aún más su catálogo. En marzo podremos encontrar diseños abstractos y más aventurados hacia un toque artístico, otros geométricos y algunos con materialidad innovadora que ejemplifican la necesidad de la marca de ir siempre un paso más adelante.



EL VALOR DE UNA ALFOMBRA

Además del aporte estético y decorativo, las alfombras reflejan la personalidad de la gente que habita un determinado espacio, transmitiendo calidez y sensaciones que lo hacen un lugar único y memorable.

El consumidor nacional no sólo ha variado sus gustos en cuanto a diseño, sino que también está experimentando en términos de textura. Lana con acrílico, lana con poliéster, pelos gruesos con delgados. “El tema moderno ha dado espacio a que la gente juegue más con técnicas nuevas, hay más combinación de materiales”, comenta Dib.

La alfombra más refinada es la de trama, urdimbre e hilos de seda. En las alfombras anudadas, puede llegar a tener hasta dos millones de nudos por metro cuadrado. Un tema para nada menor, ya que mientras más nudos tienen, logra una mayor resistencia al roce y se provoca un desgaste menor.

Pero es complicado comenzar a contar los nudos uno por uno. ¿Cómo saber cuándo una alfombra es de calidad? Dib aclara que hay que partir de la base de que todas las alfombras artesanales son buenas per sé, más importante que eso es encantarse con una alfombra al verla, es enamorarse a primera vista e imaginarla vistiendo con sus colores, texturas y diseño un espacio.


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