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DAVID TORO

Marcando un hito en la historia del kayak extremo en Chile

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La naturaleza, los ríos y el deporte han sido parte de la vida de David Toro, un joven de 21 años, oriundo de Futaleufú, que se destaca por su desempeño como kayakista extremo. En enero, se convirtió en el primer chileno en saltar el Salto del Puma del río Fuy, rompiendo el récord nacional en altura.

Oriundo de la región de Los Lagos, en Futaleufú, que en mapudungun significa “río grande”, David Toro ha estado ligado a los deportes toda su vida. A sus 15 años se insertó en el mundo de los deportes extremos, específicamente en kayak extremo, que se basa en sortear cursos de agua de dificultad elevada.

“El deporte es algo que siempre me ha gustado. A los 15 años me regalaron un kayak. Fue desde ese momento en el que decidí a aprender a usarlo, comencé a estudiar por internet cómo hacer trucos básicos, empecé a practicar en diferentes ríos de la zona y poco a poco fui aprendiendo y mejorando mi técnica”, cuenta David.

Futaleufú es una zona muy conocida por sus ríos, especialmente por el río que lleva este mismo nombre, en el que día a día, deportistas nacionales y extranjeros se reúnen a practicar. “El Futaleufú es uno de los mejores ríos del mundo para el rafting. En este lugar siempre hay movimiento y fue ahí donde aprendí muchas cosas, conocí personas que me enseñaron y compartieron sus experiencias personales”, manifiesta el kayakista extremo.

 

David Toro

 

La perseverancia, el entrenamiento y la autodisciplina llevaron a David a aventurarse en uno de sus más grandes desafíos, marcando el 2 de enero de 2021 el récord como el primer chileno en saltar el Salto del Puma del río Fuy en la región de Los Ríos, una caída de 35 metros con uno de los más altos niveles de dificultad, 5+, siendo 6 el más difícil.

“Este logro fue una meta de superación, en la que me preparé mucho tiempo. No fui la primera persona en saltarla, pero sí el primer chileno y me siento muy orgulloso de eso. Fue un año de preparación, en el que miré muchos videos de las personas que lo habían logrado, practiqué y preparé mi mente para el desafío”, explica el deportista.

Saltar de un río con estas características implica muchos riesgos, tanto así, que ha habido menos de 10 descensos totales en esta caída. Caer encima de rocas, la entrada de agua al kayak, caer en cuevas submarinas, son algunos de los peligros que estos deportistas deben combatir en este tipo de saltos.

“Cuando llegué a la caída, se sentía el poder, la fuerza del agua y una altura intimidante. Estuve mucho tiempo conectándome con el río, estudiándolo. Tenía mucho miedo, pero confianza en mi preparación previa. Al saltar, no son más de 2 segundos, y a cualquiera le parecería que es llegar y tirarse, pero al saltar una cascada lo que busco es detener el tiempo y tener completo control de mi kayak. Cuando salté y salió todo bien, sentí una euforia gigante, no paraba de gritar. Estaba sorprendido”, manifiesta David Toro.

Para el kayakista, fijarse metas muy grandes y enfocar el entrenamiento en ese objetivo es una estrategia que le ha funcionado a la perfección. El entrenamiento físico constante, mantener la mente “fría”, tener claras las ideas, los riesgos y, sobre todo, estar conectado con el medio ambiente y la naturaleza, son esenciales para entender los ríos y mejorar las técnicas y práctica en este deporte.

“Ahora estoy tratando de disfrutar lo que logré junto a mi familia, pero si logro conseguir apoyo de marcas, mi siguiente desafío podría estar en México, seguir avanzando y concluir metas a futuro”, cuenta David.

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