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CASA Y PLANTA

Más que un vivero, una nueva experiencia

/ Fotografías: Felipe Reyes

Lograr un lugar acogedor en el que se conjugue la naturaleza, la construcción decorativa y el reciclaje es el desafío que se fijó Fernanda Mondragón junto a su socio el paisajista Alberto Granata en Casa y Planta de Lomas de Montemar, en Concón.

Fernanda Mondragón, Socia Casa y Planta

Bugambilias, acer japónicos y decenas de otras hermosas especies de plantas agitan sus flores en una soleada pero ventosa tarde otoñal, parecen saludar a los visitantes que transitan por Blanca Estela y que observan con curiosidad este nuevo lugar que abrió sus puertas recientemente.

Los sorprende la construcción de la sala de ventas, con materiales reciclados, puertas de demolición, latones, metales, latas, corchos, vigas, herraduras, lámparas antiguas, entre otros. Y es que Fernanda Mondragón ha sabido diseñar, combinar y escoger objetos logrando un lugar minimalista, pero a la vez cálido y acogedor.

Los visitantes aprovechan el amplio espacio que hay para estacionar y se bajan con tranquilidad a conocer de qué se trata.

Algunos conversan con Fernanda y otros con Alberto, quienes acogen con mucha calidez y siempre dispuestos a asesorar en la compra de plantas, a dar ideas de piletas o piedras para decorar jardines o simplemente para contar cómo es que desde diciembre de 2018 que vienen trabajando intensamente para ir dando forma a este original vivero.

“Fue hace 5 meses que arrendé este terreno, es un paño de casi 4 mil metros cuadrados y la idea es que sea algo más que un vivero, que sea una experiencia de naturaleza, reciclaje y decoración.

Queremos que la gente que lo visite pueda recorrerlo sin presiones, que se asombren por los detalles de la construcción, que los niños jueguen libremente, que te puedas tomar un café, disfrutar de una exposición de arte y cultura, conocer de nuevas especies de plantas y flores.

Además, de pedirnos asesoría en diseño, paisajismo y mantención de jardines, para que logren tener sus espacios verdes como siempre han querido”, nos cuenta entusiasmada Fernanda.

MATERIALES NOBLES PARA UN ENTORNO NATURAL

Desde Los Andes, Fernanda trajo puertas de demolición, las rasparon y trabajaron para darles un toque más personal. Todas maderas nobles: raulí, caoba, pino oregón americano y ciprés se observan en los diferentes detalles de la construcción.

Y en los alrededores variadas especies de plantas, árboles y flores, las últimas novedades y tendencias para el jardín, a excelentes precios y de muy buen tamaño. Variedades que se han cuidado con fertilizantes de certificación ecológica, al igual que los productos de control de plagas, en base a algas marinas. El agua la reutilizan pasándola por un sistema de reciclaje. Fardos de pasto dispuestos como exhibidores en lugar de plásticos, lámparas restauradas y con modificación del sistema eléctrico para lograr que sean de bajo consumo.

Además, tienen a la venta maceteros de diferentes formas y tamaños; cuarzo y otras piedras decorativas en diferentes tonalidades.

Es así como ha ido tomando forma este vivero que se transforma en una grata sorpresa, en una experiencia distinta para sus visitantes, quienes se entusiasman al ver lo que se puede lograr y les encargan cierres de terrazas, piletas, fuentes con cascadas de agua y hasta quinchos en materia de construcción. Mientras que otros, buscan ser asesorados en sus jardines desde la preparación de la tierra, el diseño, paisajismo y mantención.

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