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LA YEGUA LOCA

AL RESCATE DE LAS TRADICIONES MAGALLÁNICAS

/ Fotografías:

Mantener vivas en la memoria las tradiciones e historia de las estancias magallánicas es lo que se propusieron una pareja de empresarios de la zona, que crearon un hotel boutique basado en personajes y oficios de antaño, rescatando las tradiciones ganaderas, que fue uno de los pilares del desarrollo económico de la región.

El 28 de marzo de 2015 se inaugura La Yegua Loca. El nombre ya causaba curiosidad, pero cuando abrió sus puertas, la expectativa quedó más que superada. Y es que su propuesta es tan particular como atractiva. Nada está puesto al azar. La elección de cada espacio ha sido cuidadosamente seleccionada para representar de la forma más fidedigna posible alguna actividad ganadera. Cuenta con ocho habitaciones que tienen distintas temáticas como: el galpón de esquila, el herrero, la pesebrera, el soguero y el lechero, por mencionar algunos, como detalló Paola Milosevic, propietaria del hotel.

 

 

“Un año y medio antes de la inauguración empezamos con mi marido a desarrollar cada detalle de la Yegua Loca, con la idea de armar un proyecto temático de tradiciones de las estancias patagónicas. Partimos con un sin número de ideas, hasta que llegamos a un concepto que nos gustaba que era el de rescatar todos los personajes y oficios que de alguna forma se han ido perdiendo, evolucionando y modernizándose de las estancias de la Patagonia. Después encontramos esta casa en un mirador de Punta Arenas, que era antigua, pero con una vista insuperable y decidimos armar acá nuestro emprendimiento”, explicó.

El concepto siempre estuvo enfocado en utilizar antigüedades y que todo fuese original, y entre familiares y amigos comenzaron a recolectar cosas, dándole forma a cada habitación.

Nosotros no tenemos ningún dormitorio ni baño que se repita. Cada espacio es único y tiene una historia particular. Por ejemplo, entras a la habitación del herrero y las lámparas del velador son cucharones, de estos que se utilizaban para sacar el fierro fundido. Las lámparas del techo son pinzas de herrería y los colgadores son puntos de herrería. El baño es un fuelle”, describió. Lo mismo sucede con la tienda de souvenirs, que está inspirada en las pulperías. “Todo lo que hay en la pulpería: botellas, botellones, incluso el mesón, lo fuimos recolectando de distintos lados para poder hacer la réplica lo más parecido a una pulpería real, y lo que se vende, tiene directa relación con la historia y las costumbres de Magallanes”.

Otro sector muy destacado es la terraza, que es como un jardín de invierno con muebles temáticos. Por ejemplo, una pala o una carreta se acondiciona como asiento, una mesa se hace a partir de una carretilla. La calefacción central es reforzada con boscas que mantienen una temperatura perfecta y la amplia vista que tiene al Estrecho y a la ciudad, arman el ambiente ideal para pasar una velada inolvidable.

GASTRONOMÍA

 

 

La cocina y la coctelería es un mix perfecto de recetas antiguas croatas con propuestas de autor, siempre dándole énfasis a los productos locales. Algunos de los platos más solicitados son el catuto de quínoa con centolla, esferas rellenas de pulpo y queso crema, y los más tradicionales como cordero y ñoquis a la croata. El bar también tiene una gran variedad. Aquí encontramos “la enyeguecida”, “el potro sour” y “el más gallo”, que son variedades del pisco sour con un toque especial, como mate y frutos rojos. Actualmente están en plena ampliación de la terraza y la construcción de siete habitaciones más, todas con temas nuevos, bajo el mismo concepto que los caracteriza. “Nuestro objetivo es transmitir cultura, rescate de identidad de nuestros ancestros, de nuestros abuelos, nuestros padres. Nuestra propuesta va un poco más allá de un negocio. Tiene que ver con que nuestros hijos puedan conocer lo que fue Magallanes en el pasado”, concluyó

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