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CORALINA ISLAND

Un destino paradisíaco

/ Fotografías: Niko Jacob

Coralina Island es como un paraíso en la tierra. Apenas llegas, te envuelve una sensación de tranquilidad inigualable. Estar en un lugar compartido con muy pocas personas, rodeado por aguas turquesa y una arquitectura que se mimetiza con la naturaleza del lugar, hace que te invadan unas ganas enormes de detener el tiempo y quedarte ahí para siempre.

Cartagena de Indias es uno de los destinos turísticos más visitados de Latinoamérica. Sus hermosas playas y la majestuosidad colonial de la ciudad amurallada hacen que miles de visitantes lleguen día a día a recorrer sus calles. Entre sus variados panoramas, un imperdible es visitar las Islas del Rosario, conformada por 27 islas ubicadas a unos pocos kilómetros navegando por el mar. Alternativas hay muchas, pero una destaca por la inigualable experiencia que significa estar allá. Se trata de Coralina Island, un lugar que parece sacado de cuento.

Pierre Jacob es el dueño de este maravilloso lugar y personalmente se encarga de hacer satisfactoria la estadía de sus visitantes desde el inicio hasta el final de la jornada. Se preocupa de que todos vayan cómodos y seguros en la embarcación que los llevará hasta su destino. El acceso es bastante exclusivo. En cada visita van grupos de no más de 20 personas. A la llegada, una recepción con una fría copa de vino blanco acompaña la bienvenida y distribución de los turistas en sus respectivos lugares, así cada pareja tiene asignado un deck con sus respectivas reposeras para relajarse y disfrutar de la increíble vista. Este lugar no tiene playa, por lo que el acceso al mar es directo desde las plataformas.

Quienes llegan, van en busca de tranquilidad, relax y descanso. El lugar tiene dos modalidades de visitas. Ir por el día o quedarse en su acogedor hotel. Este tiene siete habitaciones en el corazón de la isla. “Ofrecemos un encuentro cercano a la naturaleza confortable y único. Es un lugar tranquilo, silencioso, con el sonido del mar como música de fondo. Está pensado principalmente en parejas… es un lugar muy romántico”, señaló Jacob.

“Nosotros somos franceses, así es que nos gusta la buena mesa. Nuestra gastronomía es gourmet, y se caracteriza por tener productos frescos. Los peces que ofrecemos, son pescados cada día a las 4 de la mañana, y los cocinamos de formas muy variadas: frito con coco, a la plancha con plátano, papillot envuelto en una hoja de plátano con vegetales al jengibre y vino al barbecue, como ceviche tradicional o al estilo de la isla con mango y jengibre. Además tenemos carpaccio de pulpo, y las langostas que servimos las cultivamos aquí mismo. Nuestro comedor está situado en plena naturaleza con una vista insuperable. Comer aquí, es una experiencia gourmet única”, destacó.

Además del descanso, se puede optar por realizar algunas actividades como snorkel donde un guía los acompaña a recorrer los arrecifes de corales, un tour por alrededor de la isla o realizar avistamiento de pájaros.

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